Diciembre 2018
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

La Montesa Impala

La Montesa Impala es el modelo más exitoso y popular de toda la producción de Montesa. Las múltiples versiones que se fabricaron suman més de 55.000 unidades producidas, del 1962 al 1972 (sin contar el remake bautizado como Impala 2, fabricado entre el 1982 y 1988).

Remontemonos al año 1958: un joven Leopoldo Milá (Barcelona, 1921-2006) cogía la dirección del departamento técnico de Montesa después de la marcha de F. X. Bultó (junto con la mayoría del staff técnico), para fundar Bultaco. Milá tenía en la cabeza un prototipo de 175 cc, un diseño novedoso de moto de 2 tiempos, moderna, robusta y de línea sencilla y elegante. La fiabilidad tenía que ser su punto fuerte, y el banco de pruebas elegido no podía ser más exigente: un recorrido de 3 meses y 20.000 Km por las peores carretras y pistas imaginables, las de África.

El 1961 tres prototipos del nuevo modelo atravesaron África de sur a norte en la Operación Impala, una expedición sumament popular y que dio nombre al nuevo modelo.

Éste se presentó el 1962, y enseguida se convertió en un éxito comercial y deportivo. La Impala es de una época en que con pocas modificaciones las motos se adaptaban a las disciplinas más dispares: la Impala servía para llevar al payés al campo, para salir a pasear, para atravesar África, para competir en campeonatos de velocidad o para ganar las 24 horas de Montjuïc. Todo en base al sencillo monocilíndrico de 2 tiempos y a un superestable bastidor.

La Montesa Impala fue premiada con un Delta de Oro de diseño industrial el 1962. El mismo Leopoldo Milá fue el padre de nuevos modelos de gran éxito, entre ellos la Montesa Cota 247, distinguida con un Delta de Plata el 1967.

Miles de Impalas campan todavía alegremente por las carreteras. Algunas impecablemente restauradas, otras luciendo orgullosas la pátina que dejan décadas de servicios prestados. El característico petar del motor, el depósito redondeado y el asiento de guitarra y, en definitiva, la formidable honestidad del diseño de Polín Milá, continuan siendo un referente en la producción motociclista estatal.

(Texto extraído del blog "Cinema sobre dues rodes")

Impala ALTAYA